Ariella
Sabía que les iba a contar todo por la mañana, pero nunca encontramos el tiempo.
Para cuando me desperté a la mañana siguiente, los chicos ya se habían ido y todo lo que me dejaron fue una nota diciendo que tenían que irse temprano y que no podían soportar despertarme ya que estaba durmiendo tan profundamente.
Después de pasar una semana sin hacer nada en una isla privada, nuestra carga de trabajo estaba por las nubes y con el próximo lanzamiento del proyecto… Realmente no había tiempo