Ariella
Rachel envolvió su brazo alrededor del mío y me arrastró de vuelta a la casa. Después de que le conté todo lo que pasó, casi irrumpió en Virex, pero no sabía cómo eso iba a ayudar.
Había vuelto al punto de partida. Sin esperanza, sin trabajo y con el corazón roto. No sabía cómo esto seguía pasando. Cómo seguía enamorándome y luego siendo herida por eso. No dolería tanto si no hubiera comenzado a sentirme cómoda alrededor de ellos.
Como si yo los am –
Aparté el pensamiento. Los chicos me