Al volver a su despacho, Bruno se quedó enfadado, sacó el móvil y llamó a Ismael.
—Señor Sánchez, ¿cuándo dispone de tiempo? Quería hacerle una visita, sobre esa propuesta que me dijo antes, lo he pensado y creo que es una buena idea.
Después de colgar el teléfono, la frialdad e impiedad oscurecieron los ojos de Bruno.
《Natalie, voy a vengarme de ti por lo que me has hecho.》
Cuando Natalie llegó al chalet dspués de salir del trabajo, Leonardo estaba en el salón leyendo unos papeles.
Al oír abrir