Su bonita cara estaba un poco retorcida por el shock, y su rostro estaba pálido.
A juzgar por su mirada, Natalie supuso que no se habían llevado bien antes.
No tenía sentido hacer caso a alguien con quien no tenía una buena relación.
Natalie recogió sus cosas y se disponía a marcharse, pero ella la detuvo.
—Oye, te estoy hablando, ¿estás sorda?
Gisela miraba a Natalie con expresión gélida. Sus ojos estaban llenos de burla y desprecio. Ahora era una mejor actriz y alguien la apoyaba, así que ya n