Natalie frunció el ceño y dio un paso atrás, —¿Quién eres? ¿Qué quieres?
Al ver la extrañeza y la actitud defensiva en sus ojos, Leonardo sintió que le dolía el corazón.
—Natalie, soy Leonardo. ¿No te acuerdas de mí?
Su pena y emoción no eran fingidas, pero Natalie estaba molesta.
—¿Leonardo? ¿El presidente del Grupo Ramos, el que inauguró no hace mucho la fiesta de celebración que provocó el atentado contra nuestro hotel?
Leonardo intentó cogerle la mano, pero Natalie la evitó bruscamente.
—Señ