Linda apretó los dientes, —¿Estaba enfadada? ¿Entonces podía pegar a mi madre?
Matilda entrecerró los ojos y dijo lentamente: —Prima, debes agradecer a mi madre, esta bofetada sirve para que tía aprenda la lección, de lo contrario, si luego dice algo incorrecto y cabrea a otras familias poderosas de Monteflor, ¡no será sólo una bofetada!
Linda quería seguir hablando, Ricardo dijo de repente: —Basta, este asunto es culpa de tu madre. Entremos a comer, ¡no tardemos!
En ese momento, Javiel, que hab