El rostro de Leonardo se puso muy serio al instante y dijo con voz fría: —Mando a alguien a averiguarlo enseguida.
Colgó el teléfono y marcó inmediatamente el número de Carlos.
—Natalie desapareció anoche, revisa la cámara. En una hora quiero saber dónde está.
Pronto Carlos tuvo los resultados.
—Señor Ramos, según las gracbaciones, a la señrita López se la llevó anoche un hombre de negro y pronto desapareció.
No hay calidez en los ojos de Leonardo. —¡Quiero saber dónde está ahora!
—Todavía se es