— Abuela, lo sé, no hace falta que lo digas.
Durante la semana siguiente, Leonardo no apareció ante Natalie, como si de repente hubiera desaparecido de su vida.
Carlos la buscó y le entregó un contrato de cesión.
Leonardo le dio la mitad de las acciones del Grupo Ramos a su nombre, 200 millones de dólares de indemnización y muchas propiedades en Monteflor, pero Natalie se negó en redondo.
Estaban divorciados y ella no necesitaba esas cosas.
No esperaba que Leonardo fuera tan generoso.
Carlos vol