Capítulo 594
Obviamente fue asesinado, los ojos de Leonardo se enfriaron.

-Tal vez hizo Tadeo, sigue averiguando dónde se esconde Tadeo en Monteflor, ¡tienes que encontrarlo!

-¡Sí! señor Ramos, ¿le traemos un médico para que le venda las heridas?

-No, te dejo.

Justo cuando colgó el teléfono, Natalie salió de la cocina con dos tazas de café y, tras entregarle una a Leonardo, lo miró con ojos abatidos y dijo: -¿Lo han encontrado?

-Sí, pero está muerto.

Natalie no se sorprendió por este resultado, tomó un sorbo
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