Los ojos de Leonardo se enfriaron, -Esto no tiene nada que ver contigo, no te preocupes.
-Lo sé. -Se quedó callada un rato, dijo Natalie en voz baja.
Leonardo no quería preocuparla y le dijo: -Esta noche salgo del trabajo puntualmente. ¿Qué tal si salimos a cenar? Antes querías ir a un restaurante privado, ¿no?
-Otro día. Tengo algo que hacer esta noche.
-Bueno.
Después de colgar, Natalie llamó a Fermín: -Fermín, tengo que pedirte un favor.
Por la noche, en el Hotel de Monteflor.
El mayordomo di