Bryan lo miró furioso y apretó los dientes, -¿No tienes miedo de que se lo cuente a Natalie?
Las pupilas de Leonardo se encogieron, luego dijo: -Aunque se lo cuentas, no se enamorará de ti, y no puedes afrontar las consecuencias.
Tras decir eso, Leonardo lo soltó y se marchó.
Bryan se quedó mirando su espalda hasta que su figura desapareció.
De vuelta en el coche, Leonardo tenía la cara helada y tardó un rato en arrancar el coche y marcharse.
Cuando Bryan dijo que iba a contar esta cosa a Natali