Leonardo le contó a Josefina que había acompañado a Matilda al hospital para abortar sin decir a Natalie, y Josefina se puso furiosa.
-¡Leonardo! ¡A ti qué te pasa!
-¡Abuela, le debo un favor a Matilda, tengo que devolvérselo como sea!
Josefina suspiró y dijo con impotencia: -Aunque la debemos, somos tu mamá y yo las que debemos, se lo devolveremos. ¡Dejar este asunto a nosotras!
Leonardo frunció el ceño: -Abuela...
-Basta, escúchame en este asunto, no dejes que Matilda vuelva a afectar tu relac