Cuando Tadeo estaba a punto de hablar, la puerta del asiento trasero se abrió de golpe y, antes de que pudiera reaccionar, lo sacaron del coche.
—Qué...
Al instante sintió un dolor agudo y se desmayó.
Cogieron la caja fuerte del coche y se marcharon en la moto.
Cuando el chófer quería llamar a la policía, ya habían desaparecido.
Tadeo se despertó con un chorro de agua fría y abrió los ojos de golpe. Se horrorizó al ver a Kalor de pie frente a él.
—Señor...Señor Kalor...
Kalor le miró con indifer