Los dos condujeron hasta la mansión de la familia Ramos justo a tiempo para encontrarse con Ramón, que iba a salir.
Sorprendido al verlos, Ramón escondió inconscientemente lo que llevaba a la espalda.
Leonardo y Natalie vieron su movimiento, pero no lo impidieron.
—Leo, ¿a qué vienes a la mansión?
Leonardo asintió y le miró con indiferencia, —Papá, hoy he venido a decirte que Nuño, al que he mandado recoger, ya está en el Hospital psiquiátrico Castle.
Las pupilas de Ramón se entrecerraron y su s