— ¡Sí!
Por otro lado, en la sala VIP de la hospitalización del primer hospital de Monteflor, Bryan estaba tumbado de lado en la cama mirando por la ventana con indiferencia.
El agente le peló una naranja, se la dio y le dijo despacio: —Bryan, come algo de fruta.
Desde que se despertó y se enteró de que, por amenazas de Ginés, le había dicho a Natalie que no fue Bryan que la había salvado, la actitud de Bryan hacia todo el mundo era muy fría. Todos los días, excepto para comer, miraba por la vent