Acababa de decir eso, las expresiones tanto de Antonio como de Natalie cambiaron.
—Leonardo, ¿qué quieres decir?
Al ver la mirada interrogante de Natalie, Leonardo no contestó sino que se dio la vuelta para irse.
No sabía por qué, Natalie tenía una sensación de inquietud.
—Señor Rojas, vete a casa, tengo algo que hacer.
Después de decir eso, sin importarle Antonio, Natalie se dio la vuelta y corrió rápidamente en la dirección que había dejado Leonardo.
Cuando llegó al aparcamiento, vio a Leonard