Lucía dijo: —Pasa.
Somi empujó la puerta, y vio a Nieve sentada en la cama y a Lucía en el sofá, con los ojos brillantes.
Si no hubiera sacado el 1, ahora sería ella la que estaría sentada en el sofá.
—Lucía, tengo hambre, tenemos que bajar a preparar la comida.
Lucía miró la hora, las 10.30. Efectivamente, era hora de preparar la comida.
Se levantó: —Ahora no tengo nada que hacer, bajemos a la cocina a ver qué hay en la nevera.
—Bien.
Al ver que se iban, Nieve se levantó: —Voy con ustedes.
Las