Emiliano cerró la puerta del camerino y se acercó a Lucía paso a paso, con los ojos oscuros y sombríos.
Lucía paró en el acto de desmaquillarse, se fijaba en él en el espejo: —Señor Moreno, ¿qué quieres hacer? Aquí estamos en el set, y si grito, pronto entrará alguien corriendo. No quieres que todos lo sepan, ¿verdad?
Su frialdad hizo que el rostro de Emiliano se tornara más serio.
Cuando vio la foto que se había hecho antes con Genimo, estaba tan ocupado que ni siquiera pudo tomar un sorbo de a