Lucía expuso a Omlio detalladamente sus ideas sobre unas escenas del guion.
A Omlio se le iluminaron los ojos poco a poco mientras escuchaba, y tuvo que admitir que, efectivamente, las ideas de Lucía harían la trama más completa y los personajes más vivos.
—Bien, los cambiamos como tú digas. —Omlio miró a Lucía con aprecio.
—¡Gracias, director!
Omlio sonrió: —Debo agradecértelo, la historia se desarrolla mejor con tu modificación. Si crees que hay que modificar otras partes, puedes acudir a mí.