Franco no dudó: —Estoy seguro. Mi carrera es importante, pero no puedo perder mis principios como ser humano.
En este momento, Emiliano llamó a alguien: —Reprime todos los comentarios en contra de Lucía y consigue que unos haters la ayuden.
El subordenado le preguntó: —Señor Moreno, usted fue rechazado por Lucía, ¿no? ¿Por qué la ayuda?
Emiliano se mofó: —No lo hago para que me lo agradezca, no quiero que la acosen.
Emiliano miraba las noticias sobre Lucía y se decía a sí mismo: —Lucía, no voy a