¿De verdad antes la odiaba?
Según cómo se resistía cuando ella se le acercaba, no le caía bien.
Pero verla llorando, le molestaba.
Le dolía la cabeza de repente al pensarlo.
Apresuradamente abrió el primer cajón, sacó sus analgésicos, y se tragó dos.
Después de más de diez minutos, el dolor que sentía como si alguien le estuviera cortando el cerebro con un cuchillo desapareció, y Leonardo ya no estaba de humor para pensar en Natalie.
Por otro lado, Javier vio a Natalie salir del chalet con los o