Terminando de darle agua, Leonardo le limpió las manchas de agua en su boca y la ayudó a sentarse.
—¿Aún estamos en el lago glaciar?
Leonardo asintió, —Sí, llevas dos días en coma, el clima de Antártida empeoró y estás herida, por eso temía que te pasara algo en el camino.
—Gracias.
—Qué bueno que estás despierta.
Durante el tiempo que Natalie estuvo en coma, Leonardo temía mucho que no se despertara nunca.
Natalie sonrió, —Estabas a mi lado, claro que tenía que despertarme.
Después de esto, lo