—No tienes nada que perder en este caso, ¿por qué no es posible?
Leonardo miraba con a ella, con tono interrogante, —Como soy un hombre, ¿puedes no ser responsable de mí?
Reveló a Natalie y ella se puso nerviosa, porque de verdad quería huir y fingir que nunca había sucedido.
—Entonces, ¿qué quieres?
—Vuelves a estar conmigo.
—¡Imposible!
En este momento, la mirada de Leonardo se volvió fría y afilada mientras se fijaba en Natalie.
—¿Quieres echarte atrás?
Natalie bajó los ojos y no dijo nada, s