Después de cenar, Natalie se marchó de la familia Hernández.
En el camino de vuelta recibió una llamada de Tina, como Tina quería tarta, fue a la pastelería.
Cuando acababa de elegir la tarta, una voz sorprendida vino de detrás de ella.
—Señorita Silva, qué casualidad. ¿También has venido a comprar el postre?
Natalie se dio la vuelta y se quedó helada cuando vio a Chloe y Leonardo de pie no muy lejos.
Los dos eran muy atractivos, Leonardo era muy alto y de piernas largas, casi medía 1,90, destac