Natalie sacudió la cabeza y respondió: —Me fui del trabajo a la tienda para recoger el rosario budista y luego vine. Supongo que él todavía está trabajando horas extras.
Al escuchar eso, Josefina mostró un destello de desilusión en sus ojos. Ella pensó que durante ese tiempo viviendo juntos, la relación entre ellos se repararía, pero ahora parecía que seguía siendo igual que antes, sin avances.
—Hoy es mi cumpleaños y él se atreve a trabajar horas extras. Cuando llegue, ¡asegúrate de reprenderlo