En su opinión, Natalie sólo necesitaba un tiempo para reconocer sus pensamientos y al final tomaría la decisión correcta.
Michela le dirigió una mirada vacía y enfadada, —Estoy pensando en su felicidad, está bien, luego no diré nada. Si ella no quiere estar con Leonardo, le presentaré a Leonardo a otra chica.
—¡Estás haciendo problemas!
—¡Tú qué sabes! Cuando ella vea a Leonardo con otra mujer, voy a ver si podrá estar tan tranquila.
Javier: —...
Las mujeres eran tan pesadas, hizo bien en sólo t