¿Sin sus órdenes, su hombre se atrevió a comprar asesinos para matar gente?
Al ver el cuestionamiento en los ojos de Natalie, Baco sonrió amargamente, —Señorita Silva, no sabes, yo crecí con él, de hecho, somos como hermanos, no me sorprende que haga algo así por mí, y, te atacó sino a Leonardo porque creía que eres una mujer débil.
—Y, eres la mujer que Leonardo ama, y si algo te pasara, Leonardo no lucharía contra mí por ser el dueño de la familia Santos.
Al oírlo, a Natalie le parecía ridícul