Tina negó con la cabeza y respondió en voz baja: —No, sólo cosas de familia.
Al escuchar eso, Natalie no indagó más. —De acuerdo, ya veo. Si necesitas ayuda, contáctame cuando sea.
—Claro, gracias.
Poco después de que Tina se fuera, Natalie recibió una llamada inesperada de los organizadores del Concurso Nacional de Diseño de Moda.
—Hola, buenos días, ¿es usted la señorita Natalie López? Es que el concurso de diseño de este año se llevará a cabo en Monteflor el próximo mes, y nos gustaría invita