Cuando reaccionó, era demasiado tarde, si ahora arrancaba el coche, la policía iría tras él, lo único que pudo hacer fue sentarse en el coche y mirar cómo se acercaba la policía.
—¡Toc, toc, toc!
La policía tocó la ventanilla de su coche, —Señor, por favor, sal del coche y coopera con nuestra investigación.
En cuanto salió del coche, Natalie le reconoció inmediatamente que era el subordinado de Leonardo, que cuando Leonardo había quedado inutilizado de las piernas, le había recogido a salir y a