Al otro lado, en el despacho del presidente del Grupo Ramos.
Carlos recibió la invitación y cuando dudaba si dársela a Leonardo, Mafresa la vio.
Alzó las cejas y sonrió: —Carlos, puedo ayudarte a entregársela a Leo.
Al ver la mirada entusiasmada de Mafresa, Carlos le entregó tranquilamente la invitación.
—Gracias, secretaria Ramos.
—De nada, es un placer ayudarte.
Tras recibir la invitación, Mafresa se dio la vuelta hacia el despacho de Leonardo.
Leonardo estaba leyendo un documento cuando ella