— Pues como no quieres que sea tu abogado, no tengo más remedio.
El abogado Campana recogió sus cosas y se marchó, y no mucho después entró el policía que la había interrogado.
—Aunque no colabores, es inútil, ya hemos investigado de acuerdo a la dirección dada por Idali, una vez que se aclare, te enfrentarás a una pena de prisión.
Natalie dijo con indiferencia, —Entonces vuelvas a verme cuando hayas encontrado las pruebas.
—¡Tú! ¿Por qué insiste tanto?
Ella miró al policía y le dijo: —Soy tan f