Sara se desviste, observa en el espejo su nueva versión, la versión mujer. Acaricia sus senos, el contorno de su cintura, su vientre y su sexo. Exhala un suspiro, luego se tiende sobre su cama, es tan pequeña, comprada con la King size donde pasó toda la noche dando vueltas, enrollada entre las sábanas y el cuerpo de Ben, sonríe al recordar la anatomía perfecta de su amante, y el enorme roble que emerge de su pelvis.
Había cosas que aprender y mejorar. No era una experta en el arte del sexo,