Sara despierta antes del mediodía, sale hasta la cocina y se encuentra con Amanda, quien está terminando de preparar la mesa para almorzar e ir a la mansión Collins.
—¡Qué bueno que despertaste! Pensé que tendría que almorzar sola.
—Sí, la verdad muero de hambre —Amanda sonríe.
—Te ves diferente hoy —Sara traga en seco.
—Estoy igual que siempre mamá. Llevamos días sin vernos.
—Quizás sea eso, sólo que hay un brillo especial en tu mirada —dice mientras coloca el plato con pasta frente