Aquel encuentro despierta el hambre en Ben y Sara, quienes esa tarde se encuentran en el apartamento para continuar amándose.
La reconciliación entre ambos, es intensa, apasionada, llena de lujuria.
—Esta vez no puedo quedarme hasta tarde, le prometí a mi madre que llegaría para cenar juntas.
—Nunca hablas de ella ¿Cómo se llama? ¿Qué hace?
—Amanda, se llama Amanda —Ben la mira con asombro. ¿Era posible que se tratara de la misma persona?. Sara nota su gesto de sorpresa y sin dudarlo le