(Narrado por Spencer)
Mi teléfono vibraba sobre la mesa de ébano con una insistencia que me provocaba náuseas. No era Casey. Cada vez que la pantalla se iluminaba, era un mensaje de Violeta Rose. "¿Cuándo nos vemos, novio?", "Víctor dice que la gala fue un éxito", "Mañana paso por tu oficina". Cada notificación se sentía como un clavo más en el ataúd de mi propia dignidad.
Dominic estaba sentado en el sillón de cuero frente a la chimenea apagada, observando el fuego que no existía. Su mirada er