Los ojos de Marcus se abrieron enormes, al momento que esas palabras salieron por la boca de Evana, ella tuvo un miedo enorme, el hombre caminó hacia ella, y sintió como la estrechó en sus brazos, la distancia entre los dos fue un mito, lo sintió tan cerca, como si fuera a devorar sus labios, sintió su calor.
—Entonces, ¿Estás celosa, querida esposa? Has venido a comprobar si tengo una amante, ¿Eres una espía?
Ella titubeó, sus ojos temblaron, y sus pestañas como pequeñas alas de mariposas se