Frida miró a Evana con rabia, pensó que esa mujer sería muy fácil de vencer y alejarla, pero se encontró con la horma de sus zapatos.
—Bien, será como quieras, pero no te olvides que yo tengo al primogénito de Marcus, y qué, eventualmente tendrá que estar por siempre a mi lado —aseveró la mujer
Evana rodó los ojos, sintió que podía perder la cordura ante esa mujer, pero miró a Marcus llegar, quien se acercaba muy lento, tuvo un mejor plan que perder la paciencia con esa mujer, decidió que Marc