Evana bajó del auto y corrió adentro del hospital.
Margaret y Bennett fueron detrás de ella.
De camino al hospital, Evana logró hablar con Marcus, apenas entró, él ya estaba ahí.
—¿Qué pasó? —exclamó Evana frustrada, asustada.
—Aún no me dicen nada, esperemos —dijo Marcus.
Evana estaba tan asustada, que cuando Marcus la abrazó, ella temblaba.
Los pensamientos de Evana eran dispersos, estaba demasiado ansiosa, solo quería ver a su hija bien.
Natalia apareció después, nadie les decía nada,