Margaret se quedó perpleja no sabía que decir.
—Sí —espetó
Los ojos de Evangelyn se abrieron enormes, igual que los de Oscar.
—¿Entonces, fuiste infiel a mi hermano también? Encima de que lo traicionaste, lo engañaste con otro, y es fácil de prever por los meses de embarazo que tienes, ¡que decepción! —exclamó Evangelyn, quien lanzó una mirada severa contra Oscar quien se quedó mudo.
Evangelyn se fue.
Oscar intentó ir por ella, pero Evangelyn lo detuvo.
—Perdóname, por favor, no quise mete