22. No había escapatoria para la maldad.
Karl
El corazón era el peor enemigo de la mente humana, capaz de volvernos vulnerables ante sentimientos engañosos. Tal vez eso era lo que me pasaba con Naira, un sentimiento falso, una debilidad que no podía permitirme. Pero ahora, no había espacio para reflexiones: estaba a punto de matar a ese imbécil que se atrevió a tocar lo que es únicamente mío.
Entré al calabozo y allí estaba el animal que intentó violar a Naira. Parecía petrificado, sudando a mares y al borde de perder el control de