Un momento para el corazón
― ¿Está todo bien?
Cristian salió de la ducha apenas cubierto por una toalla, cubriendo la parte baja de su cuerpo y otra sobre sus hombros.
Yo había entrado a la habitación que Raúl le había ofrecido para que se pusiese cómodo después de su periplo por la prisión. Las comodidades de la prisión donde él había estado cautivo no eran nada confortables, por lo que apenas pudo, él se fue directo a la ducha caliente para sacarse de encima el peso de la mala experiencia.