Palabras de amor y despedida
Lamentablemente, nuestra diminuta eternidad de amor debía llegar a su fin. El tiempo había terminado, lo sabíamos porque algunas rejas más atrás se empezaba a escuchar el sonido de un manojo de llaves chocando contra los barrotes de metal.
Nuestras bocas aún jadeantes y con el aliento entremezclado se separaron con mucha dificultad. Ninguno de los dos quería terminar arruinando el beso, pero si no lo hacíamos nosotros alguien más lo iba a hacer.
―Debes prometerme qu