En el juego del enemigo
―Lo siento Emi, no quería que te enteraras así… la verdad solo quiero tu bien. Debes creerme por favor.
En mi alma estalló un volcán de furia y desesperación. Nada podía hacerme creer que aún había mentiras por desvelarse hasta dejarme con mayor angustia de la que ya tenía, pero ahora se aparecía Ethan ante mí, para restregarme en el rostro la verdad de esa equivocación grosera que cometí al creerme que ya había alcanzado la meca de la agonía y la miseria.
Ahora debía e