Capítulo 36.
—No me mires así. —se defendió Lina de su prima. —No es nada del otro mundo. Una tregua se hace todos los días. Tampoco soy la primera.
Avery se giró en su puesto cuando su prima lo hizo a su alrededor. Ajustó los lentes de estrella que tomó del cajón y se los quitó de golpe.
—Menos mal solo era para correrlo. Las técnicas son…innovadoras. —la castaña detuvo la brocha para verla a través del espejo. —Bien, diré lo que pienso realmente. —le dedicó el gesto más neutral que se le pudo ver. Sol