Capítulo 37.
—Sigo insistiendo, Adelina. Ese vestido es muy revelador. —Nixon mantuvo su voz baja, pero cargada de desaprobación. El vestido de Lina, con una abertura que dejaba su espalda al descubierto, había captado la atención de más de uno en la sala.
Y eso no le gustaba en absoluto.
Lina suspiró, tratando de mantener la calma. Simulando que no sucedía nada con el hombre que la llevaba del brazo, mientras saludaba a todos en el salón.
—Nixon, es solo un vestido. No hagas una escena. —con un maq