Capítulo 26.
La lengua de Kael se movía con destreza dentro de la boca de Lina, quien sentía que ardía en la prisión disfrazada por los brazos del hombre que la estrelló contra la puerta de su dormitorio.
La música subió aún más alentando a todos a quedarse en la fiesta llena de descontrol que había por todos lados. Mientras Lina recibía el beso cargado de electricidad que la tenía al borde de perder la cabeza totalmente.
Kael la presionó contra su entrepierna totalmente rígida. Se sentía tan grande que tu