Capítulo 190.
En Steel Fortress la situación era muy diferente, pues el hombre en la camilla leía un libro del que pasaba las páginas sin prisas.
—¿La biblia? —cuestionó el médico que entró a su celda. —Es la primera vez que veo a alguien leyendo eso aquí.
—Es entretenida cuándo no la ves cómo te la quieren vender— dijo cómo si fuera de lo más normal. —¿Sabía que Sansón no era fuerte por su cabello?
—¿Cuál era la razón entonces? —le siguió el juego, a la vez que colocaba la dosis de analgésicos reque