Capítulo 169.
Boris esperaba impaciente enfocándose en otros asuntos, mientras su esposa descansaba frente a la alberca. Casey comía una hamburguesa rogando internamente que a quién buscaba dejara de esconderse. Egoísta o no, de eso dependía su vida.
—Está abordando un avión hacia Manhattan en este momento, señor—, avisó Rex con un periódico entre las manos y la espalda apoyada en una de las sillas, siendo uno más de los ignorados por todos. —Al parecer tiene prisa, porque eligió el que está por salir en un