Capítulo 146.
El mar había dejado de azotar contra una de las bases que quedaba en pie, pero la oscuridad aún no se disipaba del todo. Lina tenía la ropa mojada, los ojos le ardían y los pulmones comenzaban a quemar debido al aire frío que congelaba sus articulaciones.
Pero no se había movido de ese sitio. Tornado se mantenía en el aire desde hacía dos horas, en las que llamó a todos los pilotos de su Crew para unirse a la búsqueda. Aunque de nada había servido, porque apenas estaban por llegar y ella no hab