¿Qué hiciste qué?
― ¿Qué hiciste qué?
La pregunta estridente y sin filtro de Ana retumbo como un huracán que colmó de golpe todo el espacio de la habitación. Sus ojos casi desorbitados y su expresión de completa perplejidad dejaban en claro que aquella revelación no había sido procesada del todo por ella, pues su mano se alargó para hacer mi brazo, como en un intento desesperado de procurar corroborar que era yo la persona a su lado que le acababa de proporcionar tal información.
Mi reacción fu